Si os digo que llevábamos detrás de poder quedar con Ana más de un año, no exagero! Nuestra peluquera de toda la vida y amiga del mundo del baile, una de esas personas que ni te imaginas que te van a sorprender tanto…

Ana nos confesó que estuvo toda la semana anterior a su sesión muy nerviosa, pero a la vez ansiosa por que llegara el día. Durante esos días previos estuvimos hablando y aconsejándola sobre poses, actitud, estilismos etc. y ella por su cuenta hizo los deberes! Con esto, Ana consiguió una tranquilidad y seguridad en si misma perfecta para que la sesión transcurriera fluida y una intención y actitud frente a la cámara que nos sorprendió increíblemente!

¿El resultado? No tenéis más que verlo! Da gusto trabajar con amigos, pero todavía da más gusto trabajar con personas tan implicadas como Ana Ros.

¡Gracias por confiar en nosotros guapa!